sábado, 6 de abril de 2013

CUENTO DE LOS DADOS


"EL PALACIO DEL COFRE DEL TESORO"

Había una vez un gran palacio, situado a las afueras de la ciudad de Transilvania. Al palacio le llamaban “El Palacio  del cofre del Tesoro”. Cuenta la historia que, hace muchos años, unos piratas guardaron su tesoro en un gran cofre, antes de emprender un último viaje hacia la búsqueda de un nuevo tesoro; pero, estando de viaje, les sorprendió una gran tormenta y estos murieron ahogados, con lo cual el cofre quedó sepultado y bien guardado en el palacio.
Hasta hace poco tiempo, nadie se había atrevido a entrar al palacio a buscar el cofre, ya que decían que allí habitaba un gran fantasma que protegía el cofre del tesoro. Pero un día Lucas, un niño muy valiente le propuso a su amigo Pedrito entrar en el palacio y encontrar el tesoro, para así hacerse ricos para siempre. Después de pasar toda la noche planeando lo que harían, al día siguiente se marcharon de la casa y emprendieron el camino hacia el palacio, para encontrar el gran tesoro. Una vez allí,  abrieron la puerta muy sigilosos y entraron, subieron a la parte de arriba del palacio, que era donde se decía que estaba el cofre del tesoro, pero cuando llegaron arriba, comenzaron a escuchar ruidos extraños, se dieron la vuelta y vieron al fantasma del palacio, estos, aterrorizados, salieron corriendo y el fantasma detrás de ellos; de pronto, cuando fueron a salir, el fantasma se les puso delante y les dijo que no quería hacerles daño, que él les diría donde estaba el tesoro para que se lo llevasen, pero que a cambio les pedía que lo fuesen a visitar todos los días, que se sentía muy solo y que lo único que buscaba era compañía.
Finalmente, los niños aceptaron su propuesta, se llevaron el tesoro, y todos los días cuando salía el sol, antes de ir al colegio lo visitaban, y después, cuando salían de clase, se iban a sus casas y a la hora de merendar, se marchaban hacia el palacio para merendar con el fantasma y contarle todo lo que habían hecho durante el día, y así el fantasma y los dos niños se hicieron amigos para siempre.